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viernes, 19 de septiembre de 2014

Fueses estudiao 16/09/14: La Guerra del Fútbol


Lo que os traigo hoy (es decir, tres días después) es un suceso que quizá algunos conocéis pero que es tan ridículo y extraño que merece un lugar de honor en esta sección: el conflicto armado que mantuvieron Honduras y El Salvador en 1969. Resulta que ambos países llevaban ya un tiempo en un clima de tensión ybhostilidad creciente, debido sobre todo a las polémicas en torno a sus respectivos sectores agrícolas, que eran importantes competidores en materia de exportaciones y ambos eran sectores en los que se basaban sendas economías.

En este clima se encuadran dos partidos correspondientes a las semifinales de la fase de clasificación para el mundial de 1970. El partido de ida, el 8 de junio, en Honduras, fue ganado por los rivales por 1-0, mientras que el de vuelta, una semana después, resulto en una cómoda victoria por 3-0 del equipo salvadoreño. Después del polémico partido, los medios de comunicación de ambos países encendieron aún más los ánimos de las aficiones. Después de hostilidades en territorio de El Salvador, los hondureños salieron a la calle a quemar y destrozar los negocios y viviendas de salvadoreños que residieran en Honduras.

Hay que decir que en esta época no importaba la diferencia de goles entre partidos de ida y vuelta, por lo que ambos equipos estaban empatados, y se dereto un partido de desempate en el Estadio Azteca de México el 27 de junio. Mientras los jugadores disputaban dicho partido, ambos países decidieron romper relaciones diplomáticas.

El partido fue ganado por El Salvador por 3-2 (con un gol durante la prórroga, para terminar de caldear los ánimos), pero el resultado iba a ser lo de menos. Pocos días después, el 14 de julio, un pelotón del ejército hondureño tiroteó una guarnición fronteriza. El Salvador respondió realizando un ataque aéreo sobre el aeropuerto de Tegucigalpa, inmovilizando así la flota aérea hondureña; posteriormente, penetro con el ejército de infantería y consigió ocupar una franja de terreno a unos 8 km adentro desde la frontera. Para el 15 de julio, el ejército salvadoreño estaba peligrosamente cerca de la capital de Honduras, Tegucigalpa, a la vez que comenzaba el contraataque hondureño. Tres días después, el 18 de julio, la Organización de Estados Americanos (OEA) negoció un alto el fuego entre los dos países.

Sin embargo, continuó un estado de "guerra latente" entre Honduras y El Salvador hasta octubre de 1980, cuando sus disputas fronterizas se resolverían en el Tribunal Internacional de La Haya (a favor de Honduras, por cierto).

Y así fue como terminó la que ha sido quizás la guerra más ridícula de la historia, con una mecha encendida por un enfrentamiento deportivo. Ridículas las motivaciones y ridículo el escenario, pero los resultados no fueron tan ridículos: 6.000 civiles muertos y 15.000 heridos, así como entre 60.000 y 130.000 desplazados y deportados, en su mayoría salvadoreños. Una triste ridiculez, sí señor...

(foto: portodoslosmedios.com)

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