
Hoy os traigo la tercera parte de mi "ciclo siniestro". Espero que os guste:
FLEGETONTE
Como San Lorenzo, asados al calor
lento de las brasas sobre una parrilla, nos retorcemos bajo la incertidumbre
que se arrastra sudorosa tras nuestros ojos, escondida, empujándonos por la
borda hacia un crisol de llameante pesadumbre, de pertinaz desconsuelo. Es esa
duda la que nos quema poco a poco y que hace de nuestra vida una ígnea
procesión de rojos atardeceres, un río de roca fundida que lame nuestra piel
carbonizada y que inflama nuestros ojos y nuestra garganta. Este es nuestro
castigo, este es nuestro calentamiento global y estas son nuestras alas,
derretidas por querer volar más alto que el Sol, por esclavizar lo que ha
nacido libre, por ser el único animal que no se asusta de la llama.
(Imagen: regioneambiente.it)
No hay comentarios:
Publicar un comentario